EL COSTE DE LA VIVIENDA, LA BRECHA DE GÉNERO Y EL APOYO INSUFICIENTE A LAS FAMILIAS CON MENORES, FACTORES CLAVE PARA LA GENERACIÓN DE POBREZA EN ESPAÑA

  • EAPN-Extremadura ha presentado el XIII Informe ‘El Estado de la Pobreza en España’, un análisis actual y en profundidad de los indicadores de pobreza en España y en las CCAA.
  • Pese a la mejora de los datos de pobreza, la inflación, el gasto en vivienda y la crisis energética lastran la recuperación de los hogares: 390.000 extremeños (36,9%) se encuentran en riesgo de pobreza y/o exclusión social.
  • Sin políticas de protección social ni pensiones públicas la situación de pobreza afectaría a más de la mitad de la población (59,0%).

Coincidiendo con la celebración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Extremadura (EAPN-Extremadura) ha presentado este martes 17 de octubre el XIII Informe ‘El Estado de la Pobreza en España. Seguimiento de los indicadores de la Agenda UE 2030. 2015-2022’, un trabajo de investigación de EAPN-España sobre los indicadores de pobreza en España y sus comunidades autónomas.

La presentación del informe se ha llevado a cabo en la  Asamblea de Extremadura en Mérida, con la participación de Sebastián González Martos, presidente de EAPN Extremadura, y Alfonso Méndez Román, miembro de la Junta Directiva de EAPN Extremadura. Durante el Acto han intervenido la Secretaria General de Servicios Sociales, Inclusión, Infancia y Familias, Dña. María Teresa Angulo y la Presidenta de la Asamblea de Extremadura, Dña. Blanca Martín Delgado. A la presentación del informe han asistido además personas del Grupo de Participación de EAPN Extremadura, representantes institucionales y de entidades del Tercer Sector de Extremadura.

La presente edición del Informe incluye como novedad un análisis de la relación entre las tasas de pobreza y exclusión social y elementos específicos como la vivienda, el género, la edad o la influencia del hábitat. Las conclusiones en este sentido son muy preocupantes: el coste de la vivienda, la brecha de género y el apoyo insuficiente a las familias con menores se constituyen como factores clave para la generación de pobreza en España y Extremadura.

La vivienda es un factor estructural generador de pobreza. En Extremadura, el 13,6% de la población pobre tiene gastos en vivienda superiores al 40% de su renta disponible. La falta de espacio en la vivienda afecta más a los hogares con niños, niñas y adolescentes (3,4% en 2022) que ha caído 2,3 puntos en este periodo.

Además, el deterioro de algunos indicadores de carencia material y social severa muestran los efectos del encarecimiento de la vida, especialmente con el alza de precios de alquileres e hipotecas y de la energía. En Extremadura, un 23,1% no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada, frente al 17,6% del año anterior

Por otro lado, se constata que la desigualdad de género es un problema histórico y estructural que requiere abordajes específicos, dado el mantenimiento temporal de peores indicadores de pobreza y/o excusión social entre las mujeres. Según el Informe, el 38,4% de las mujeres y el 35,5% de los hombres estaban en riesgo de pobreza y/o exclusión en Extremadura.Además, las políticas de recuperación no llegan por igual a ambos sexos.

En 2022 la tasa de AROPE para personas que viven en hogares en los que hay menores (36,4 %) disminuye 4,7 puntos, lo que por primera vez en la serie sitúa su valor por debajo del del resto de personas (37,4 %), cuya tasa se incrementa en un punto respecto al año anterior.

Asociada a lo anterior, una de las conclusiones más preocupantes de la investigación es la relativa a las familias con menores a cargo en Extremadura (36,7%), que a pesar de su disminución de 4,7 puntos con respecto al año anterior, las cifras continúan siendo las más altas para todos los indicadores de pobreza y exclusión. Esta situación de vulnerabilidad se traduce en cifras elevadas de pobreza infantil.

Se comprueba también que el empleo y la educación siguen siendo fundamentales por su potencial preventivo, aunque pierden fuerza como factores de protección frente a la pobreza. En 2022 se reafirma una tendencia detectada en los últimos años -producto de los bajos salarios y de la precarización del mercado laboral desde 2008, que el empleo sin condiciones adecuadas no garantiza ingresos suficientes para salir de la pobreza: una de cada tres personas pobres (32,9%) tiene un empleo remunerado en España.

En Extremadura el 10,1 % de la población menor de 65 años, es decir, en torno a 83.000 personas, vive en hogares con baja intensidad de empleo. Este indicador es el componente de la tasa AROPE que más mejora en 2022 en esta región, al descender 3,5 puntos porcentuales, lo que se traduce en cerca de 30.000 nuevas personas que dejaron de ser contadas por este indicador.

MEJORES DATOS, PERO INSUFICIENTES

En términos generales, los indicadores de pobreza y exclusión social han experimentado una mejoría respecto a 2021. Según el Informe, en 2022 había en Extremadura 390.000 personas en riesgo de pobreza y exclusión social, el 36,9 % de la población, 20.000 personas menos. La cifra está aún alejada de los objetivos previstos por la ONU en la Agenda 2030.

También se ha reducido en unas  las personas que se encuentran en situación de pobreza severa. Sin embargo, estas cifras son todavía extraordinariamente elevadas:   de personas sobreviven con ingresos inferiores a 560 € al mes por unidad de consumo. Extremadura se sitúa como la cuarta región con el dato más elevado del país (10,2 %).

Un grupo con características especiales es el de la población pensionista. Según la edad, en Extremadura, el grupo de mayores de 64 años presenta mayor incidencia de pobreza (35,4%). De las 234.000 pensiones que se perciben en Extremadura, dos de cada cinco, presentan un importe inferior al umbral de pobreza severa (480€).

Una gran parte de ella tiene la pensión como único ingreso y, por tanto, su situación de pobreza depende de decisiones políticas, pues la gran mayoría obtiene rentas que están prácticamente determinadas por el importe de la pensión que reciben. En Extremadura, 39,8% de las pensiones son inferiores al mínimo para no ser considerado en situación de pobreza. Destaca que el 22,2 % de estas, corresponden a prestaciones por viudedad recibidas mayoritariamente por mujeres.

Sin embargo, pese a la mejora general, el deterioro de algunos indicadores muestra el impacto de las últimas crisis en los hogares más vulnerables, asociado al precio de la vivienda, de los alimentos y de la energía. En 2022, más de la mitad de la población extremeña presentó dificultades para llegar a fin de mes (55,7 %); y el 23.1 % no consiguió mantener su vivienda a una temperatura a adecuada (17,1 % en 2021 y 14,3 % en 2020)

EL PAPEL PROTECTOR DEL ESTADO

Otra de las novedades del Informe es el análisis del papel que tienen las Administraciones del Estado en el sostenimiento de la calidad de vida de las personas. Según los datos, sin políticas de protección social ni pensiones públicas en Extremadura, el número de personas en situación de pobreza se duplicaría, llegando a afectar al 59% de la población. En el caso de la pobreza severa, afectaría al 41,4% de la población extremeña.

Los datos muestran que el mero crecimiento económico no es suficiente para luchar contra la pobreza: se necesitarían 68 años de crecimiento ininterrumpido del PIB per cápita para acabar con la pobreza en España. Esto se suma a lo publicado en el informe del pasado año, donde la investigación de EAPN-ES reveló que las medidas comprendidas en el llamado ‘Escudo Social’ evitaron que un millón y medio de personas cayese en situación de pobreza o exclusión.

Se ha constatado que las políticas sociales son eficaces, pero hay que ser más ambiciosos y acompañarlas con políticas de justicia fiscal. Acabar con la pobreza es una decisión política y una cuestión de derechos.

El Informe completo sobre la situación de Pobreza y Exclusión Social en Extremadura puede consultarse aquí.