X INFORME SOBRE EL ESTADO DE LA POBREZA 2020

Extremadura ha soportado tasas muy elevadas de riesgo de pobreza y/o exclusión social a lo largo del último decenio,siempre muy por encima de la media nacional. Este año, a pesar dela reducción de los indicadores principales y un incremento de la renta media, el comportamiento general de sus datos se mantiene y registra las tasas AROPE y de pobreza más elevada de todas las regiones.El 37,7 % de la población de Extremadura está en riesgo de pobreza y/o social en el año 2019. Esta cifra está casi siete puntos porcentuales por debajo de la del año anterior y supone, al menos, la interrupción del extraordinario crecimiento que se había registrado entre los años 2015 y 2018. La tasa es un 49 % más elevada que la media nacional(12,4 puntos porcentuales más).Con esta reducción, la tasa AROPE pasa a ser levemente inferior a la del año 2008, lo que supone un desempeño relativamente bueno. Extremadura es una de las ocho CCAA que ha reducido su tasa AROPE desde el inicio de la Estrategia 2020.

CONCLUSIONES

1. La teórica recuperación económica ha sido incompleta. Las personas con rentas más bajas no solo no han conseguido recuperarse, sino que han empeorado su situación.

2. Las políticas sociales, sanitarias, educativas, de vivienda, de empleo, que están transferidas a las CCAA, deberían redoblar los esfuerzos por seguir protegiendo el Estado de Bienestar. 

3. El empleo es la mejor política social. A partir de las últimas reformas laborales, se han introducido elementos de precariedad, que son los que están en la base de las personas trabajadoras pobres.Por otro lado, dentro de este grupo, también hay un proceso de feminización y extranjerización que hace que personas pertenecientes a estos colectivos predominen dentro de este grupo de empleo precario.

4. La falta de asistencia y protección social ha quedado reflejada en los datos de pobreza de este año.

5. Las mujeres, en casi todos los indicadores, evolucionan peor que los hombres. Hablamos, por tanto, de un problema estructural.

6. Los niños, niñas y adolescentes, suponen un factor de riesgo de pobreza importante. La situación de pobreza de las familias en hogares con hijos/as es más elevada.

  Las Entidades Sociales trabajamos con más de 10 millones de personas y prestamos ayuda a las personas que nadie defiende.   En este sentido, las Entidades Sociales deberíamos mantener un  diálogo estructurado permanente con el resto de agentes sociales, para garantizar que todas las políticas que se adopten, tengan perspectiva de género, y un análisis que implique asegurarnos de que no se genere más pobreza con cada política, decisión o ley que se adopte.  No se trata de luchar sólo contra la desigualdad, es necesario combatir la pobreza.