Centro Social San Lázaro - Miguel Hernández. C/ Jarandilla s/n

EAPN-Extremadura y EAPN España consideran que el nuevo Plan Estatal de Vivienda no resuelve la situación de exclusión residencial de la población más vulnerable

 

 

  • Según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) del Instituto Nacional de Estadística (INE), los hogares dedican casi el 31% del total de sus gastos a la vivienda, siendo ese porcentaje de más del 40% entre los más pobres.

 

  • El Derecho Humano a una vivienda adecuada debe ser la base de cualquier política de vivienda, según recomendación de la Relatora de Naciones Unidas para una Vivienda Adecuada.

 

16 de marzo 2018, Madrid. En el último Consejo de Ministros se aprobó el definitivo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Este plan tiene como objetivo buscar soluciones para garantizar el acceso a la vivienda. A juicio de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN España), el presupuesto destinado al nuevo Plan “está muy lejos de las expectativas de las entidades sociales”, que reclaman una mayor inversión que reduzca la precariedad y la pobreza de una gran parte de la población. En este sentido, el presupuesto total destinado a vivienda se ha recortado un 75% en los últimos 8 años. Con el nuevo Plan, se destinará tan sólo un 0,03% del PIB, muy lejos de la media europea.

 

El gasto medio de los hogares en alquileres ha aumentado un 10% entre 2008 y 2016. Según los datos de la EPF 2016, los hogares dedican casi el 31% del total de sus gastos a la vivienda, siendo ese porcentaje de más del 40% entre los más pobres, frente al 26,6% entre los que más ingresos tienen. EAPN España considera que este Plan, “siendo continuista respecto del Plan de Vivienda 2013-2016, no va a resolver la situación de exclusión residencial a la que se ve abocada una parte de la población, y que requiere de un cambio drástico de rumbo de nuestras políticas de viviendas”. En el Plan no se han tenido en cuenta la posibilidad de incorporar en algunos de sus programas, como el de fomento del alquiler, criterios de priorización de situaciones sociofamiliares que añaden mayor vulnerabilidad; por ejemplo, no considera la situación de familias con menores a cargo, la monoparentalidad o monomarentalidad, las situaciones de violencia machista, etc.

 

Siendo uno de los objetivos de este Plan de Vivienda el fomento del alquiler, hubiera sido deseable la reincorporación de las desgravaciones fiscales en el tramo estatal del IRPF por el alquiler de vivienda, tal y como existían previamente al Plan anterior. Si bien consideramos las ayudas al alquiler una buena herramienta dentro una política de vivienda, “es importante que este programa no genere efectos inflacionistas en el mercado”. En este sentido, EAPN España considera un error incorporar de nuevo ayudas, directas o indirectas, a la compra de vivienda, que reactiva nuevamente el ciclo especulativo construcción-compra-endeudamiento. En cambio, “valoramos positivamente que el Plan, a diferencia del anterior, contemple específicamente los supuestos de infravivienda y chabolismo, dando así respuesta a uno de los principales problemas de exclusión socioresidencial”.

 

El Derecho Humano a una vivienda adecuada debe ser la base de cualquier política de vivienda, según recomendación de la Relatora de Naciones Unidas para una Vivienda Adecuada en su Informe 2018 de Estrategias de Vivienda, presentado ante el Consejo de DDHH en Ginebra.